PILATES PARA EMBARAZADAS

PILATES PARA EMBARAZADAS

Categoría : Novedades

Pilates es una técnica que aborda el fitness corporal en su conjunto, mejorando la fuerza, la movilidad y la alineación.

Lo que diferencia Pilates de otras disciplinas es su hincapié en el centro del cuerpo o “fuerza esencial”, que emana de los músculos que discurren desde la pelvis hasta el diafragma, (transverso del abdomen, multífidus, oblícuos, recto anterior y suelo pélvico).

A medida que progresa la gestación, el aumento del peso del bebé, somete a los músculos que componen el centro y demás músculos del cuerpo a una extraordinaria sobrecarga. En consecuencia, se produce un gran desequilibrio corporal, destacando el aumento de las curvaturas de la columna vertebral que suelen desencadenar diferentes dolencias (dolores de cabeza, de espalda …)

Esta razón hace que tanto durante el embarazo como después del mismo, sea indispensable fortalecer y ejercitar la musculatura de estas zonas.

CAMBIOS DE LA MUJER EN EL EMBARAZO

CAMBIOS FÍSICOS

  • Aumento de flujos (sanguíneo y linfático). Tendencia a la retención de líquidos.
  • Desalineamiento de las diferentes partes del cuerpo.
  • Exceso de curvatura lumbar. La ergonomía cambia porque cambia el centro de gravedad al desplazarse la pelvis hacia adelante, en respuesta al desarrollo constante del bebé, lo cual puede provocar distintas molestias.
  • Arqueo tramo superior de la espalda debido al aumento de las mamas o diversas posiciones como darle de mamar al niño, desplazan los hombros hacia delante aumentando la tensión en el cuello, hombros y parte superior de la espalda.
  • Aumento de la laxitud en las articulaciones y ligamentos, y disminución del tono muscular (suelo pélvico, abdominal, musculatura de la espalda, etc.)
  • Separación de los rectos abdominales para poder albergar al bebé.
  • Se debilita el suelo pélvico y se ablanda debido al aumento de la presión intra-abdominal.
  • Problemas digestivos y otros (nauseas y vómitos, ardores, estreñimiento, etc.)

CAMBIOS EMOCIONALES

  • Aumento de niveles hormonales, lo que “facilita” el estrés.

BENEFICIOS DEL TRABAJO DE PILATES

  • La combinación de la respiración concreta de Pilates con la realización del movimiento, mejora la oxigenación, favorece la calma, proporciona sensación de paz y ayuda a combatir el estrés.
  • Mejora el riego sanguíneo a todos los órganos y tejidos, razón por la cual, el bebé recibirá más oxígeno y nutrientes.
  • Los ejercicios de Pilates no suponen un aumento del ritmo cardiaco.
  • Ayuda a mantener el movimiento de fluidos así como prevenir y mejorar la retención de líquidos.
  • El trabajo de elongación axial y el fortalecimiento del transverso mejorará la postura compensando el desequilibrio producido por el aumento del volumen de la madre.
  • Incrementa la movilidad y la conciencia postural ayudando a la mujer a ir adaptándose a su nueva ergonomía.
  • Reduce la tensión en los músculos, articulaciones y ligamentos.
  • Previene la aparición de calambres mediante los ejercicios de estiramientos.
  • La activación del “centro” también proporciona estabilidad al tronco y a la pelvis.
  • Ayuda a prevenir las molestias de espalda
  • Tonifica y flexibiliza la musculatura del suelo pélvico, ayudando a su estiramiento para facilitar el canal del parto y a recuperar su estado normal después del parto.
  • El trabajo del suelo pélvico permite tomar conciencia de los músculos internos y de la capacidad para activarlos y controlarlos. Asimismo, te ayudará a relajarlos durante el alumbramiento.
  • La activación y el tono del suelo pélvico, ayudan a prevenir el riesgo de hemorroides, incontinencias urinarias, prolapsos, problemas sexuales, etc… y a una rápida recuperación tras el alumbramiento.
  • El ejercicio físico suave de Pilates, acelera el metabolismo y reduce los problemas digestivos (diabetes gestacional).
  • Se fortalece la musculatura interna del abdomen ayudando a evitar el exceso de separación de los rectos abdominales.

DIRECTRICES PARA UNA PRÁCTICA SEGURA

  • No te ejercites hasta por lo menos una hora después de comer (puedes sufrir molestia abdominal o vomitar).
  • No realices la sesión de Pilates con el estómago vacío (puede provocar mareos).
  • Vístete con ropa cómoda y fresca, probablemente te acalores mucho antes de lo que lo hacías antes del embarazo. Esto es debido a que la temperatura fetal es 0,5 ºC más alta que la tuya.
  • Ejercítate con suavidad y respetando tu cuerpo.
  • Presta mucha atención a tu alineamiento al realizar cada ejercicio.
  • Siéntate y túmbate lentamente. Es importante para evitar la sobrecarga de la espalda y para no sentir mareos.
  • Si realizas algún tipo de trabajo cardiovascular además de Pilates, procura no acelerar demasiado el pulso. No debes superar las 140 p.m.
  • Dejar de hacer ejercicio y acude a tu médico si sientes algún síntoma como vómitos, náuseas, dolores de cabeza, ligeros desvanecimientos, falta de alientos, presión en el pecho, sudoración extrema..
  • Detente siempre que sientas algún dolor o el ejercicio te resulta incómodo.

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